El trabajo, primera víctima del ajuste

Las consecuencias de las decisiones oficiales

El salto del relato a la receta no será gratuito para el mundo del trabajo. Con empresas que ya venían golpeadas en su competitividad por problemas de costos y tras una brusca devaluación, la decisión oficial de enfriar la economía para contener la creciente inflación comenzó a repercutir en los planes laborales de las principales compañías del país.

"No observamos, por el momento, suspensión de personal", afirmó el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, días atrás en sus ya habituales conferencias de prensa matutinas. Los resultados de varios trabajos privados alertan, sin embargo, sobre un momento lúgubre para el empleo.

Según los resultados de la Encuesta Continua sobre Gestión Competitiva de RR.HH. elaborada por SEL Consultores sobre la base de 150 empresas líderes, creció el número de firmas que esperan disminuir sus plantillas laborales en comparación con 2013.

De la misma manera, el relevamiento al que accedió en forma exclusiva LA NACION informa que se incrementó el porcentaje de aquellas compañías que rebajaron sus expectativas de contratación de personal. Además, con cada vez mayor frecuencia se expanden políticas empresariales relacionadas con la intención de restringir el empleo.

Por otro lado, y mientras se desarrolla una dura puja paritaria entre el Gobierno y los docentes, casi la mitad de las firmas consultadas por SEL Consultores estima que deberán reajustar los aumentos salariales que tenían previstos antes de la devaluación y la disparada de los precios. La gran mayoría de los consultados estima que las negociaciones salariales se complicarán.

"Encontramos que un 15% de las compañías espera una disminución en sus dotaciones", indica María Laura Calí, directora ejecutiva de SEL Consultores. "Si vamos un año atrás este porcentaje se reduce al 9 por ciento", completa la especialista.

Esta incidencia, indica el relevamiento, crece notoriamente en empresas de producción de bienes durables, donde llega al 23%, y en industrias de consumo masivo, donde se ubica en un 18 por ciento. Para estos dos sectores específicos, la disminución un año atrás se ubicaba en un 12% y un 6%, respectivamente.

"La proporción de personal afectado por las disminuciones también crece", afirma Calí. Según sus estimaciones alcanza a un promedio del 9% de la dotación y se focaliza en las categorías de base (operarios, analistas y técnicos, y administrativos). "Un año atrás, los que esperaban disminuciones informaban un impacto en las dotaciones no mayor a un 5 por ciento", contrasta.

Según la encuesta de SEL Consultores, también decrecen significativamente las expectativas de aumentos en las dotaciones, o sea, en la creación de empleo privado, prácticamente estancado desde 2007.

"Sólo un 19% de las compañías espera aumentos en sus dotaciones en 2014. Se trata de 8 puntos por debajo de las expectativas informadas en 2013", indica el relevamiento. "La reducción de expectativas de crecimiento también se acentúa en los sectores vinculados a producción".

Con disimulo, pero con fundamento en el actual contexto, las empresas comenzaron a estimular políticas para reducir el costo laboral sin llegar a los despidos. Los programas que más se aplican o aplicarán son los de retiro anticipado, según un 29% de las empresas líderes consultadas (este porcentaje alcanza picos de 36% en los sectores vinculados a bienes durables y de 33% en sectores vinculados al consumo masivo).

En segundo lugar aparece la suspensión de ingreso de personal (22%), con picos de 30% y 25% en los sectores antes mencionados. Luego aparecen la reducción de horas extras (20%), con ascensos de 29% y 25%; los programas de retiro voluntario (15%), y el adelanto de vacaciones (10%). Este último llega a 26% en las firmas de bienes durables.

"Si bien estas medidas ya estaban presentes en años anteriores, su incidencia ha crecido significativamente en 2014", apunta Calí.

REAJUSTES SALARIALES

La paritaria de los docentes suele ser un espejo para los demás procesos de negociaciones salariales en la Argentina, ya que es el gobierno nacional el que, como empleador, avala un porcentaje de aumento.

Luego de dos años en que cerraran por decreto unilateral, y con licuación salarial para los maestros, este año la situación aparece empantanada a pesar de que el Ministerio de Educación pasó de ofrecer un 22% en tres pagos a un 30,9% en dos tramos. La suba de los precios tras la devaluación de fines de enero se disparó a pesar de los acuerdos de precios y complicó el intento oficial de contención en las paritarias.

En ese sentido, el relevamiento de SEL Consultores indicó que 45% de las empresas consultadas ya evaluó hacer un reajuste de los aumentos salariales que tenía previsto a fines de 2013. "Cabe destacar además que una de cada 4 compañías no cree viable aumentar los ajustes proyectados a fines del año pasado, mientras que un 30% aún lo está estudiando", indicó el trabajo estadístico.

Según la consultora, con respecto a los ajustes salariales para el personal fuera de convenio, la aceleración de la inflación complicó la posibilidad de mantener un parámetro de un 25%, porcentaje promedio otorgado durante los últimos años y aprobado en general por las compañías líderes en los presupuestos definidos entre octubre y noviembre de 2013.

A febrero de 2014, casi la mitad de las empresas evaluaba hacer un reajuste con un incremento promedio del 5%. Sumado al 25% ya presupuestado, se llegaría a un alza anual promedio para el personal fuera de convenio del 31,3 por ciento.

"Con respecto a los ajustes para el personal dentro de convenio, a pesar de tener presupuestado también un parámetro del 25%, las empresas no esperan cerrar en un porcentaje por debajo de un 30%", indica Calí.

Lo que definitivamente no está en duda es que las paritarias se complicaron. A comienzos de año, un 47% esperaba negociaciones más difíciles que las de 2013. En sólo un mes ese porcentaje creció y se fijó, en la actualidad, en un 70 por ciento.

 

Por Francisco Jueguen  | LA NACION

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